El gran hándicap de cuando estás a punto de graduarte y terminar la carrera es que tienes que realizar el proyecto de fin de grado. Un momento temido por todos los estudiantes ¿Por qué?

A todos nos da miedo enfrentarnos a algo nuevo y que no sabemos ciertamente cómo desarrollarlo. Además durante el proceso en el que realizas tu trabajo, te surgen dudas y en muchos momentos te ves atascado y no sabes como seguir con ello.

Para estos momentos de atasco y de sufrimiento te vamos a dar una serie de pautas que te van a ayudar a continuar con tu trabajo:

  1. Medir tus fuerzas: debemos de profundizar, pero también ser realistas.

Debéis escoger un tema e investigar profundamente en él, pero no debemos confundirlo con una tesis doctoral, es decir, un TFG es un trabajo de iniciación. Por lo que debemos medir como lo vamos a hacer y ser realistas en nuestro proyecto.

  1. Elegir un tema de manera concreta: es decir tenemos que tener muy claro el tema sobre el que vamos a realizar el estudio. Pues de no ser así nos andaremos por las ramas y hablaremos de todo y de nada a la vez.

Para facilitarte esta tarea, escoge un tema que te guste y te motive. De la mano de la selección  del tema, está la formulación de objetivos, ya que son las metas que pretendes conseguir con tu proyecto y tenemos que tener claro como vamos a orientar el trabajo para conseguirlos. Estos objetivos, a su vez están relacionados con la hipótesis planteas que es la posible respuesta a tus preguntas de inicio que después tendrás que probar en positivo o en negativo con tu investigación.

  1. Dedícale unas horas fijas cada día: no se trata de un trabajo más de la universidad, sino que se trata de un proyecto amplio al que debemos dedicarle un tiempo fijo todos los días y tomárnoslo como rutina.
  2. Visita de vez en cuando la biblioteca, no solo uses google: La lectura es fundamental para encaminar tu proyecto, ya que con ella fundamentarás la base de tu investigación y el marco teórico. Elige libros o materiales que estén relacionados con tu tema, por eso es imprescindible que lo tengas fijado desde el principio. Y un gran consejo es que subrayes lo importante de lo que vas leyendo, de esta manera tendremos el material mejor organizado y nos ayudará para hacer posteriormente la bibliografía.
  3. No es cuestión de citar y ya está, sino de construir tus propias ideas: Tienes que leer y demostrar lo que has leído, pero también debes aporta tu propia versión. De forma crítica, reflexiva y con lenguaje técnico. Además de las citas, es necesario plantear tus propias conclusiones y ver como podrían explorarse en un futuro
  4. Cuando cites, hazlo bien: El documento de normas APA, que se actualiza todos los años, te proporciona la información necesaria para saber como debes citar cada documento: pdf, web, libros electrónicos, etc. Si no se realizan bien las citas, te pueden penalizar e incluso suspender por plagio.