Puede resultarte extraño pero tu investigación genera derechos de autor en tu TFG. Es decir, si tu trabajo llegase a tener relevancia científica o aplicabilidad práctica te podría generar un beneficio en función de las ganancias que aporte tu investigación.
Los derechos de autor protegen la autoría de una obra por parte de su creador, sin necesidad de registro. Son de aplicación en canciones, cuadros, textos científicos y trabajos de investigación. Estos derechos son inherentes al autor, independientemente de que la obra esté publicada o guardada en casa.
Dentro de ellos, podemos distinguir entre derechos patrimoniales y derechos morales. Los patrimoniales son los que generan beneficio económico y, para ejercitarlos, es conveniente registrar la obra.
Los derechos morales, en cambio, son automáticos e irrenunciables. Un autor, lo más que puede hacer es recurrir a la coautoría si quiere compartirlos, pero no puede renunciar a ellos,.
La autoría en el TFG
Cuando se crea una obra, ya sea una composición musical, un ensayo, una investigación, o cualquier otro tipo de trabajo académico, se generan automáticamente derechos de autor para su autor.
La palabra «automáticamente» es clave aquí, ya que no es necesario realizar ningún trámite de registro formal para que estos derechos se apliquen. Desde el momento en que se crea la obra, el autor es propietario de los derechos de reconocimiento y comercialización asociados a ella. Esto significa que, en el caso de una canción, por ejemplo, el compositor no necesita registrar la melodía ni la letra en ningún organismo para que se reconozcan sus derechos sobre la obra.
Derechos de autor de un TFG por encargo
Cuando se contratan servicios de consultoría académica para la elaboración de un TFG, es común que surjan preguntas sobre los derechos de autor. Los clientes suelen preguntarse si obtendrán los derechos de autor sobre el trabajo realizado, si la redacción del trabajo será legalmente suya y si podrían enfrentarse a problemas con alguna institución educativa debido a los derechos de autor.
La respuesta es fácil: a nivel jurídico, eres tú quién contrata a una empresa especializada para que te ayude y el trabajo se hace bajo tu supervisión. Por tanto, eres el titular de los derechos y obligaciones que se deriven de su eventual publicación o aplicación al entorno productivo.
Si vas a encargar tu TFG, es importante que, además, tengas en cuenta factores como la confidencialidad (es crucial asegurarse de que la empresa contratada cumpla con el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) para proteger la privacidad del cliente), originalidad y expertise de la empresa.