Todo alumno universitario tiene en su agenda señaladas las fechas importantes, tales como exámenes, actividades, presentaciones, trabajos… son múltiples las tareas que hay que realizar para lograr obtener el título universitario.

Por todo ello, el estrés universitario es una reacción normal entre los alumnos, saturados por las tareas y demandas universitarias.

¿Qué es el estrés universitario?

El estrés universitario es una reacción que puede ser muy beneficiosa para el alumno, ya que nos activa y nos moviliza para tener reacciones exitosas y conseguir nuestros objetivos de estudio.

Aun así, el estrés puede tener consecuencias no tan beneficiosas, ya que puede causar desgaste, ralentización en nuestras respuestas, y bajo rendimiento.

¿Por qué tengo estrés?

Generalmente el estrés no se causa con las tareas en si que tiene que realizar un estudiante, sino con sus consecuencias. La nota de un examen se puede relacionar con el éxito, pero también con el fracaso ante un suspenso. El estudiante, al no sacar una nota suficiente para cubrir sus metas, se encuentra en una situación que puede convertir el estrés en ansiedad.

¿Cómo gestiono el estrés?

Es muy importante gestionar el estrés a nuestro favor y convertirlo en una herramienta positiva que nos ayude a estar alerta, enérgicos y activos.

Es muy importante tener en cuenta que el estrés controlado afecta positivamente a nuestro rendimiento, siempre y cuando la ansiedad no provoque un descenso en nuestro rendimiento académico.

Herramientas para calmar el estrés

El estrés se manifiesta de forma muy diferente dependiendo de la persona, y no a todo el mundo le afecta por igual.

Pero, de forma generalizada hay una serie de herramientas que podemos emplear para combatir la ansiedad que ese estrés nos provoca.

Respetar las reglas básicas de una vida saludable

El estrés es un mecanismo del cuerpo que se activa cuando detecta un peligro, es por lo tanto muy importante tener una vida saludable, descansar lo suficiente, comer de forma equilibrada y hacer ejercicio. Ya que cuidando nuestro cuerpo daremos el primer paso para dominar nuestra mente.

Está comprobado científicamente que el ejercicio físico favorece nuestra memoria, nuestra capacidad de concentración y nos relaja. Por lo que, aunque tengamos que hacer muchas cosas, es importante reservar una hora del día para realizar algún tipo de actividad como correr, o dar una vuelta en bici.

Planificación como aliado del estrés

Tener muchas cosas que hacer, sumadas a la falta de tiempo son las principales causas de las situaciones de agobio y estrés entre lo estudiantes en las fechas de exámenes o entregas finales.

Por eso es fundamental:

-Priorizar tareas: Hay que diferenciar entre las tareas que pueden esperar y las que no, y sobre todo tener en cuenta el orden en que se van a realizar, ya que una buena organización de las tareas será clave para ahorrar tiempo y energía.

-Planificación realista de la agenda: En muchas ocasiones las tareas que se deben realizar son prácticamente ilimitadas, pero el día solo tiene 24h. Hay que planificar de forma realista la agenda para evitar situaciones de desmotivación al ver que la lista no se minimiza o que no se cubren las metas que se habían marcado.

-Eliminación de interrupciones: Aprender a minimizar las interrupciones puede ser de gran ayuda para aprovechar el tiempo y evitar el estrés. Es importante trabajar en un entorno estable, tranquilo y eliminar estímulos que sepamos que nos van a perjudicar, como las redes sociales.

-Incluir el ocio dentro de la planificación: Es importante reservar a lo largo del día de estudio un rato para distraerse y desconectar, ya que nos ayudará a lograr nuestros objetivos.

Evitar las distorsiones del pensamiento

Es muy importante evitar los pensamientos negativos ante situaciones que en un momento determinado no han salido bien pero que puede que salgan bien en el futuro, así como sacar conclusiones negativas sin evidencias suficientes sobre una situación.

El objetivo debe ser invertir las situaciones negativas. En vez de “no puedo soportarlo”, “no puedo conseguirlo”, “esto es un desastre”, hay que focalizar los pensamientos en opciones más positivas tales como; “no es agrádale, pero puedo controlarlo”, “he conseguido cosas peores”, “esto es un reto y voy a por él”.

Respiración

Cuando nos encontramos ante una situación de estrés es importante controlar la respiración y no perder el control. Cuando una persona está alterada, por norma general respirar de forma incorrecta y provoca que su organismo se acelere. Lo que se debe hacer en esa situación es, ponerse en una posición cómoda, cerrar los ojos y prestar toda su atención en su cuerpo y su manera de respirar. Inhalar y exhalar lentamente concentrándose en esa actividad hasta que se sienta mejor y vuelva a controlar la situación.

Si aun así se te ves saturado por las exigencias de tu universidad y necesitas ayuda para realizar tus trabajos universitarios, recuerda que podemos ayudarte. Ponte en contacto con nosotros sin ningún tipo de compromiso, y te asesoraremos de forma gratuita.

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