Hoy más que darte las típicas claves de toda la vida, para hacer una eficaz exposición, te queremos presentar un método que está causando sensación a nivel mundial: El método Pecha Kucha.

Se trata de formato de presentación en el cual se expone de manera sencilla e informal mediante 20 diapositivas mostradas durante 20 segundos cada una, este método fue creado En febrero de 2003, cuando dos arquitectos de Tokio pusieron en práctica una brillante idea que se ha ido extendiendo por nuestro interconectado mundo. Una buena idea que merece la pena dar a conocer.

Es el Pecha Kucha, que deriva de un término japonés que significa “cháchara”, “cuchicheo” o “conversación”. Pecha Kucha: simple y brillante… es una onomatopeya japonesa que se usa para referirse al sonido de una charla casual.

 Las ideas más simples hacen las mejores soluciones.

Así, piensan estos dos acertados arquitectos, cuando se enfrentaron a un singular dilema en la promoción de su proyecto de networking:

¿Cómo reunir a la mayor cantidad posible de jóvenes diseñadores en un espacio experimental y que todos pudieran presentar su trabajo con éxito?

La solución propuesta fue sencilla y genial. Decidieron plantear una única norma que los asistentes tenían que respetar, ¡Imposible aburrirse! 6 minutos y 40 segundos por presentación.

La verdadera clave estaba en el «20×20», como método garantizador de una exposición dinámica y sistemática de todas las ideas relevantes que merecía la pena compartir. Y por supuesto, la idea tuvo un éxito rotundo.

¿Cuáles son sus claves? para convertir una presentación “convencional” en una Pecha Kucha, puedes utilizar los siguientes pasos:

Claves del método Pecha Kucha: ¡20 diapositivas de 20 segundos!

  1. Define la estructura básica: divides la materia en capítulos, asegurándote de que es un múltiplo de 20, por ejemplo 5.
  2. Divide los apartados: divides 20 entre la cantidad de apartados que tengas, en este caso, 20/5=4.
  3. Desarrollas los conceptos: decides cuáles son los (en este caso 4) conceptos esenciales de cada apartado y a cada uno le asignas una diapositiva. Ya tienes 20 diapositivas, cada una con un concepto, dentro de un esquema lógico.
  4. Prueba: por último, ¡a ensayar! Prueba desarrollar cada concepto en 20 segundos. Para los más complejos, haces un esfuerzo de síntesis y para los más simples, intenta añadir algún “guiño” que te ayude a amenizar.
  5. Control de calidad: Como se trata de una presentación breve, puedes pedir a tus conocidos que asistan a una prueba de tu presentación y realicen críticas constructivas que te ayuden a mejorar tu trabajo.

El método pecha kucha, con las variantes que te puedas imaginar, se está imponiendo como una forma de transmitir conocimiento de una manera eficiente, amena y hasta divertida.

¿Te animas a utilizar el formato Pecha Kucha en tu próxima exposición? Si así lo decides, explica al inicio de tu presentación en qué consiste. Si no lo conocen, ¡seguramente, ya solo por eso te anotas un punto a favor!