
Qué hacer si te quedas en blanco durante la defensa de tu tesis
Publicada el: 23 de agosto de 2025
Es uno de los mayores temores de cualquier estudiante: estar frente al tribunal, en plena defensa del TFG o TFM, y de repente… quedarse en blanco. Las palabras no salen, la mente se bloquea y el silencio se vuelve incómodo. A pesar de haber ensayado mil veces y dominar el tema, ese instante puede llegar. Y lo importante no es evitarlo a toda costa, sino saber cómo reaccionar si te quedas en blanco en la defensa de tu tesis.
En HacerTFG, donde acompañamos a estudiantes en cada fase del proceso académico, sabemos que el miedo escénico es más común de lo que parece. La buena noticia es que hay formas de gestionarlo sin que afecte el resultado final. De hecho, cómo salgas de un momento de bloqueo puede demostrar tu capacidad de reacción, tu seguridad en el tema y tu profesionalidad. Aquí te contamos qué hacer si te sucede.
Respira, haz una pausa y reconecta
Lo primero y más importante: no entres en pánico. La mente necesita oxígeno y calma para funcionar. Si sientes que te estás quedando en blanco, haz una pausa intencionada. Respira profundamente, bebe un sorbo de agua si tienes cerca, y permite que tu cerebro se reorganice. No estás obligado a hablar sin parar. Las pausas controladas también comunican seguridad.
Recupera el hilo a través de tus apoyos
Muchos estudiantes llevan un esquema, presentación o tarjetas con palabras clave. En momentos de bloqueo, estos apoyos visuales pueden ser fundamentales. Míralos, ubica en qué parte estabas, y retoma desde ahí. No intentes improvisar lo que no recuerdas. Mejor vuelve a lo que sí dominas y desde ahí fluye hacia el resto.
Incluso si no tienes apoyo visual, puedes ayudarte con frases como:
- “Permítanme retomar esta idea desde el enfoque teórico…”
- “Voy a volver brevemente a uno de los puntos clave del análisis…”
Estas frases te permiten recuperar la iniciativa sin que el tribunal perciba un verdadero problema.
Reconduce con honestidad estratégica
Si el bloqueo persiste más de unos segundos y sientes que no puedes continuar en el mismo punto, puedes optar por redirigir la exposición hacia un terreno más cómodo. Por ejemplo, hablar de una parte del trabajo que dominas especialmente bien, o introducir una conclusión parcial antes de lo previsto. Esto no es rendirse, es reconducir. Lo importante es que no te detengas por completo.
Si en algún momento decides reconocer la dificultad, hazlo con naturalidad y confianza: “Estoy teniendo un pequeño lapsus, les agradezco un momento para retomar.” Esta actitud suele ser muy bien recibida porque muestra autocontrol y madurez.
Confía en lo que sabes, no en lo que memorizaste
Uno de los errores más comunes es aprender la defensa como un guion cerrado. Cuando ocurre un bloqueo, todo se cae. Por eso, siempre recomendamos preparar la exposición desde la comprensión profunda, no desde la repetición mecánica. Saber realmente de qué va tu investigación te permite explicarla de muchas formas distintas, adaptarte, improvisar con seguridad e incluso responder preguntas inesperadas sin perder el norte.
Recuerda: el tribunal no busca tu perfección
Es fácil pensar que un momento de silencio o confusión arruinará tu nota, pero la realidad es otra. Los miembros del tribunal también han sido estudiantes, conocen los nervios que conlleva una defensa y valoran la capacidad de adaptación, la honestidad y la claridad mucho más que una exposición perfectamente memorizada.
Lo que más pesa en su evaluación no es que recuerdes cada palabra, sino que demuestres dominio del tema, claridad en los objetivos, sentido crítico y coherencia en tu discurso.
Quedarse en blanco durante la defensa de la tesis es más común de lo que parece, y no tiene por qué marcar negativamente el resultado. Lo importante en estos casos es tener recursos para salir del paso con seguridad, apoyarse en lo que se domina y transmitir que se tiene el control, incluso en momentos de duda. En HacerTFG siempre decimos que lo importante no es no equivocarse, sino saber cómo responder cuando algo no sale como esperabas.
Si estás preparando tu defensa y te preocupa el momento de hablar en público, recuerda que no estás solo. Podemos ayudarte a organizar tu presentación, ensayar contigo y darte herramientas prácticas para que ese día te sientas tranquilo, preparado y confiado. Contacta con nosotros, explícanos en qué parte necesitas ayuda y juntos lograremos presentar tu trabajo con éxito.
