A la hora de realizar nuestro TFG o TFM nos pueden surgir varias dudas respecto a qué estructura usar y qué apartados debe llevar nuestro proyecto. Pero entre las dudas más comunes que encontramos en nuestros alumnos está:  qué son los anexos y su correcta utilización.

Pero para saber utilizarlos, primero debemos entender que son los anexos. Es muy sencillo:

Los anexos son cualquier contenido que proporciona información extra a nuestro trabajo

Los anexos pueden ser imágenes, gráficos, tablas, texto… cualquier documento que nos ayude a entender nuestro trabajo.  También se usan para quitar del trabajo información que no es relevante y que nos quita espacio de redacción, como puede ser la transcripción de una entrevista en un trabajo donde hemos analizado las respuestas de esta.

Ya que, al haberla utilizado para analizar los datos obtenidos, debe estar reflejada en el proyecto, pero si la colocamos en el cuerpo del trabajo nos quedaríamos sin espacio para poder escribir el resto de apartados, por eso la movemos a los anexos.

¿Dónde se colocan los anexos?

Una vez sabemos que son los anexos, tenemos que saber dónde colocarlos dentro de nuestro TFG o TFM.

Los anexos se agrupan y forman un apartado dentro del trabajo, como la introducción, el marco teórico…. En este caso se incorporan siempre al final del proyecto, justo detrás de la bibliografía.

Cuándo hay que utilizarlos. ¿Todos los trabajos tienen anexos?

La respuesta es no. Los anexos no son obligatorios en todos los trabajos, pero si que suelen ser necesarios en la mayoría. Ya sea en mayo o en menor cantidad, en todos los trabajos pueden ser utilizados.

¿Qué tipos de anexos hay y para qué sirven?

Podemos encontrar muchos tipos de anexos, ya que prácticamente cualquier documento que nos aporte información sobre el proyecto puede ser un anexo. En rasgos generales podemos agruparlos en:

Gráficos: Los gráficos son muy los recursos más utilizados de forma general en cualquier tipo de proyecto cuantitativo.

Se utilizan sobre todo para representar datos y combinarlos entre si para analizar los resultados posteriores.

Fotografías: ofrecen un contexto visual o nos dan una mayor información de naturaleza cualitativa, enriqueciendo el trabajo, ya que muchas veces las palabras no son suficientes para transmitir o explicar algo.

En ejemplo sería utilizar imágenes que muestren el cambio de una zona forestal por el paso del tiempo o por una catástrofe natural. También se usan mucho en los trabajos de tipo sanitario, donde es muy importante ver la evolución de una condición clínica según un tratamiento determinado.

Glosario: Se trata de una lista de términos que se han utilizado durante el proyecto. Debe ir en orden alfabético y solo se utiliza cunado los términos tiene relación entre si y forman parte de la misma rama de conocimiento. Pero si estos términos se han desarrollado y explicado en el trabajo no se debe hacer un glosario con ellos.

Listado de siglas o abreviaturas: Al igual que en caso del glosario, se trata de un listado con las siglas o abreviaturas que hemos usado a lo largo de nuestro trabajo y su definición.

Mapas: nos dan información de tipo geográfico, demográfico e incluso histórico. También se pueden usar en cualquier trabajo donde se indique una dirección real, o se quiera mostrar que tan lejos o cerca se encuentra una zona de otros puntos geográficos que queramos destacar.

Por ejemplo, se puede usar en un trabajo sobre la construcción de un centro de ayuda, donde es muy importante ubicarlo en una zona adecuada.

Diagramas: Este tipo de anexo ayudan a poder entender diferencias entre varios tipos de elementos, por lo que se usan mucho en trabajos que incorporan algún tipo de investigación. También nos ayudan a comparar y diferenciar elementos de forma didáctica.

Infografías: Nos ayudan a entender procesos complicados ya que se componen de imágenes y textos explicativos. Se usa sobre todo para explicar datos complejos, haciéndolos más sencillos para el público general.

Se usa sobre todo en informes macroeconómicos y para la explicación de datos masivos.

Documentos citados: Aunque en la bibliografía debemos poner todas las referencias que hemos usado citadas correctamente, hay veces que nos interesa adjuntar alguno de esos documentos a nuestro trabajo, ya se a por especial relevancia o porque nos lo piden.

Por ello este tipo de anexos se utilizan sobre todo en los trabajos de derecho donde se suele utilizar un fragmento de una ley o documento, pero es relevante conocerlo al completo.

¿Cómo se hacen los anexos?

Sin duda, esta es la pregunta que te estarás haciendo. No te preocupes porque es muy sencillo:

Como hemos explicado, los anexos se sitúan en un apartado situado al final del trabajo, y el formato dependerá del resto del proyecto y del tipo de anexos que hayamos utilizado (pueden ser de varios tipos). Pero lo mas importante es el orden con el qué los vayamos a poner.

Para saber con qué orden deben ir nuestros anexos debemos tener en cuanta algo muy importante: si los hemos ido nombrando a lo largo del trabajo, ya que debemos ponerlos por orden de aparición en él.

Si este es tu caso, durante el desarrollo del trabajo deberás poner “como vemos en el anexo 1 …” o “…esto lo podemos ver en el anexo 2”, y posteriormente nombrarlos y ordenarlos así en el apartado de Anexos.

Si no has hecho referencia a los anexos en el trabajo, te recomendamos que los pongas en orden de relevancia según tu proyecto.

TIP final

Desarrolla los títulos de los anexos una vez que los hayas ordenado, no te limites a nombrarlos solo de forma genérica como anexo1, anexo2….

¡Recuerda que podemos ayudarte!

Si necesitas ayuda con tus anexos o con cualquier parte de tu proyecto ponte en contacto con nosotros de forma gratuita y sin compromiso.